Cueva de Tito Bustillo

Caballo tito bustillo Cueva Tito Bustillo

La cueva de Tito Bustillo fue descubierta en 1968, por un grupo de espeleología del que formaban parte dos riosellanos, cuando descendían por una pequeña sima.
Uno de los integrantes de dicho grupo era Celestino Bustillo, conocido como “Tito”, quien pocos días después del descubrimiento de la cueva fallece en un accidente de montaña, y en su honor se le pone su nombre a la cueva.
La cueva se divide en varias salas por las cuales están repartidas las distintas pinturas: renos, ciervos, vacas, caballos, bisontes, e incluso una figura humana en la parte más difícil de acceder de la cueva por su profundidad. Se ha demostrado que esta pintura es de las más antiguas de toda la cueva, fue hecha alrededor de hace 40.000 años.
Por todo esto está reconocida desde 2008 como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco dentro de “Cueva de Altamira y arte rupestre paleolítico del norte de España”.
Además, a pocos metros de la Cueva se sitúa el Centro de arte rupestre, un museo en el que se puede disfrutar de distintos talleres, y de distintas exposiciones que harán más completa la visita a la cueva de Tito Bustillo.